|
Prepárese, en cualquier caso, para lo más difícil: las fatigas y dolores que sufrirá al hacer algo a lo que no está acostumbrado. Al término del primer día sentirá dolores suaves especialmente en las articulaciones. Su optimismo no debe decaer y no afloje en su empeño. Al segundo día lo despertarán los calambres, agujetas, espasmos e intensos dolores musculares en las piernas, persevere. Al décimo día se sentirá francamente desanimado, siga no se rinda, aleje esos pensamientos negativos. Al vigésimo quinto día oblíguese a sí mismo a salir a correr, yo le aconsejo que no abandone.
Si no lo hizo, se lo aseguro, casi a los dos meses de haber comenzado el programa las cosas van a cambiar. Molestias y dolores habrán casi desaparecido, no así el recuerdo de los primeros días de agonía.
Los primeros días de marcha requieren voluntad y hay que soportar fatigas, pero de ningún modo debe ser un castigo.
Existe un método muy simple que le permitirá hacerse una idea aproximada de su nivel de aptitud física, tanto al principio del programa como a lo largo del mismo. Simplemente, deje que su cuerpo le hable. Comience por el paseo o un paso ligero. Sienta lo que ocurre. ¿Respira Ud. pesadamente tras recorrer dos manzanas a paso ligero? ¿Puede seguir durante kilómetros? ¿Ha perdido el aliento por el solo hecho de trotar una docena de
metros?
Su
cuerpo reacciona automáticamente al cansancio y no pierde el
tiempo a la hora de hacerle saber como se siente. Préstele
atención. No intente hacerle trabajar mas de lo que puede hasta
que haya adquirido cierta resistencia.
Poseer
un cuerpo resistente requiere tiempo y la práctica rigurosa de
ejercicio. Un cuerpo desacostumbrado al ejercicio necesita de un
período de acondicionamiento antes de poder entrenarse.
La
mayoría de programas aeróbicos, en este caso concreto la
carrera, se inician con ejercicios de preacondicionamiento. Uno
de los mejores es simplemente caminar. De hecho puede dar
comienzo a su actividad preacondicionadora incluso antes de
empezar el programa o de someterse a reconocimiento médico. Al
fin y al cabo no debe hacer otra cosa que caminar. Así pues, ¡adelante!
Salga
a caminar por espacio de 10 o 15 minutos y conviértalo en un hábito
diario. Pero imprima a sus piernas un ritmo vigoroso. Es seguro,
que tras la adquisición de hábitos de este tipo, no pasará
mucho tiempo antes de que comience a sentir la imperiosa
necesidad de correr. Llegado a este punto, correrá
regularmente, sin sentirse forzado en absoluto.
Cuando
esté metido de lleno en la práctica de la carrera, debe tener
en cuenta que no se trata de llegar el primero en una competición,
sino de adquirir resistencia, perseverar y calma son las
palabras claves en este programa.
Si
es Ud. mujer, quisiéramos sugerirle algunas precauciones: su
capacidad pulmonar y cardíaca es menor que la de un hombre y
por consiguiente no precisa correr o trotar tan duro como un
hombre para lograr el mismo nivel de aptitud física. Esto se
debe a que, a igual nivel de entrenamiento, la mujer alcanza con
mayor rapidez su objetivo que el hombre. Si un hombre y una
mujer, por ejemplo, corren juntos, él puede sentirse a
sus anchas dentro del nivel de acondicionamiento cardíaco que
se ha fijado como meta, mientras que ella puede estar
sobrepasando el límite recomendable.
De
todas formas, cualquier mujer que se haya mantenido apartada del
ejercicio físico debe evitar excesos para no rebasar sus
posibilidades.
Otra
recomendación especial: si está embarazada, el paso ligero
puede beneficiarle, por lo menos hasta el sexto mes de embarazo.
No creo que sea necesario advertirle de que vea a su ginecólogo
antes de empezar a correr.
Si
no está embarazada, pero desea tener hijos, muchos médicos son
de la opinión de que correr es una excelente forma de preparar
su cuerpo para esta eventualidad.
Correr en compañía puede ayudarle también a vencer la inercia
que experimentará al principio. Es difícil crear un nuevo hábito,
de igual modo que lo es romper uno viejo.
Busque
un compañero, así tendrá alguien con quien compartir
frustraciones, dolores, molestias y el placer de estar haciendo
progresos. Puede compartir todo esto con él o ella.
Correr
con alguien a nuestro lado lo convierte en algo mucho más fácil.
Aunque este muy bien preparado para emprender esta actividad, el
corredor en potencia puede sentirse preocupado por la sombra de
algunos antiguos hábitos ¿Si corro, tendré que dejar de
fumar, y no podré beber ni comer mis platos favoritos?. Pero
no, no tiene que hacerlo. Si es fumador y/o bebedor, sin
embargo, es muy posible que al principio le resulte difícil de
dejar de fumar o de beber. Ya será bastante duro tener que
cambiar unos hábitos sedentarios por una vida activa, pero no
es menos cierto que experimentará una menor dependencia.
Una sola zancada de un no fumador equivale a tres de un fumador.
La causa reside en el monóxido de carbono que el fumador
inhala. Una vez en el torrente circulatorio, esta sustancia se
fija a las moléculas de hemoglobina de la sangre y les impide
transportar oxígeno a lo largo y a lo ancho del organismo.
Como el tabaco, el alcohol impide la eficiente distribución del
oxígeno por el organismo. Corazón, músculos y tejidos pagan
las consecuencias.
Puesto que el alcohol reduce la capacidad de asimilación de las
vitaminas de grupo B, es más que posible que deba enfrentarse
con un déficit vitamínico.
Le recomiendo que no corra si ha estado bebiendo, como Ud. ya
sabe, puede afectar su capacidad de juicio y hacerle
apreciar erróneamente la velocidad, la distancia e incluso su
grado de resistencia.
En cuanto a la comida hay mucho para decir: muchos corredores se
aferren a la dieta vegetariana. Otros se llenan de fideos
(carbohidratos) antes de una carrera. La mejor dieta que puedo
recomendarle es la misma que aconsejan los dietólogos: coma
regularmente y con discreción; recuerde que hay gran variedad
de alimentos (carne, productos lácteos, cereales, vegetales,
frutas) que aportarán a su organismo las proteínas, grasas,
carbohidratos, vitaminas y minerales que este necesita para
mantenerse en buen estado. Evite el azúcar, que no tiene valor
nutritivo alguno. Proporciona calorías de rápida asimilación,
pero poco más. Obtenga las calorías necesarias de otras
fuentes.
Bibliografía:
"Atletismo" Técnicas y métodos de
entrenamiento. Ediciones Lidium.
"Footing" En forma todo el año. Ediciones Bruguera.
Créditos:
Texto copyright © 2002 por José R.
García - Sitio FCmax
|