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Su cuerpo le hará saber discretamente si necesita más
combustible: hará que se sienta hambriento.
El
hambre es sólo uno de los muchos mensajes que recibirá de su
cuerpo a lo largo de este programa, que deberá ser lo bastante
flexible como para acomodarse a estos mensajes.
Cuando
se ha logrado crear el hábito de correr, no es prudente
escatimar horas al sueño. El hecho de que se sienta rebosante
de energía no quiere decir que pueda dormir menos que antes.
Si
la carrera precede a la jornada laboral puede que sea un acierto
desayunar mas antes, así el cuerpo tiene combustible para
quemar durante el ejercicio. Otros aconsejan tomar un tentempié,
ligero pero nutritivo, antes de correr y alguien por ahí
aconseja correr y después correr. Puede Ud. ensayar algunos de
estos métodos y, según se sienta, adoptar uno u otro. De todos
modos no hay reglas fijas.
Algunas
personas prescinden del almuerzo e invierten el tiempo en
correr. Consulte al médico antes de adoptar esta modalidad que,
por otra parte, permite romper la monotonía diaria al
proporcionar una especie de "recreo".
Las
primeras horas de la noche ejercen cierta atracción especial
sobre algunos corredores. Lo único que puedo decir es que los
corredores nocturnos deberían finalizar su ejercicio una hora
antes de acostarse, de lo contrario podrían tener dificultades
a la hora de conciliar el sueño. La práctica de footing
"despierta" su cuerpo por la noche del mismo modo que
lo hace por la mañana y necesita un mínimo de sesenta minutos
para volver a la normalidad.
Establezca
una rutina. Una vez haya decidido el momento del día en que va
a correr, ¡sujétese a él! Si un día corre por la mañana, el
siguiente al mediodía y el otro por la noche, no está creando
una rutina. Debe esforzarse en desarrollar un nuevo hábito. El
ejercicio resulta más fácil fijándose un horario. Todo hábito
es, mayormente, un reflejo condicionado y los reflejos
condicionados aparecen gracias a la repetición. La repetición
da lugar, a su vez, a que cuerpo y mente desarrollen una
respuesta patrón, la mayoría de nosotros experimentamos una
fuerte sensación de incomodidad e incluso disgusto.
Este
programa de acondicionamiento físico, requiere correr un mínimo
de tres veces por semana. Esto ayuda a crear el hábito. Los
expertos en educación física recomiendan correr a días
alternos ya que el descanso es tan importante para el cuerpo
como el mismo ejercicio. Lo que no debe hacer, es correr tres días
seguidos y olvidarse de ello los cuatro restantes. Alterne un día
de ejercicio con otro de descanso.
Bill
Bowerman, entrenador de la universidad de Oregón famosa por sus
corredores de fondo, prepara a sus equipos de acuerdo con esta
norma. Lo llama el método "duro-cómodo" (un día de
trabajo duro seguido por otro de entrenamiento suave o
descanso).
Los
programas deben observarse lo mejor posible, pero no ciegamente.
Hay momentos en que no le conviene correr. Si, por ejemplo, se
pesca un resfrío, una gripe o cualquier otra dolencia, lo único
que conseguirá corriendo es perjudicar su organismo. Sin
embargo, si nota que sé esta por resfriar, puede que el footing
le ayude a librarse de él.
El
lugar donde habrá de correr es otra de las cosas que puede
decidir libremente, en este aspecto las posibilidades son
ilimitadas. Dé un vistazo por los alrededores y escoja un
itinerario y compruebe si reúne las condiciones de seguridad
necesaria. Debe tener siempre en cuenta el tráfico y no hay que
ser un genio para saber que algunas zonas urbanas son peligrosas
a cualquier hora del día o de la noche.
Preste
atención a la superficie del terreno. El pasto es lo mejor para
correr, es muy blando, cómoda (es un muelle) y protege pies,
rodillas y articulaciones. Pero tiene sus contras, puede estar
corriendo confiado, bajo el césped se ocultan pequeños
pocitos, lomas, raíces y baches. Cualquiera de estas
irregularidades puede causarle una caída, torceduras y con ella
daños en ligamentos y tendones.
La
superficie de tierra, polvo de ladrillo es mas duras que el
pasto, son las que recomiendo porque uno puede ver donde esta
pisando. Y por último, el pavimento, veredas o asfalto que son
las más duras pero las más lisas, su contra es el golpeteo que
produce en las articulaciones del tren inferior del cuerpo, de
las caderas hacia abajo, se va agravando cuando uno ya tiene una
pila de años a cuesta.
Resumiendo:
cuando corra por superficies sin pavimentar o por terreno
desconocido, mantenga los ojos pegados al suelo. Por las dudas.
¡Vió!.
Bibliografía:
"Atletismo" Técnicas y métodos de entrenamiento.
Ediciones Lidium.
"Footing" En forma todo el año. Ediciones Bruguera.
Créditos:
Texto copyright © 2002 por José R.
García - Sitio FCmax
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