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Procure dar con una zona
residencial con casas hermosas y calles serpenteantes en las que
poder fijar la atención mientras corre.
Manténgase
apartado de las áreas ocupadas por edificios altos, a menos que
prefiera gastar toda su energía luchando contra las fuertes
corrientes de aire que generan.
Aléjese
de los semáforos y zonas congestionadas, llenas de peatones.
Esté
atento a las curvas.
Estudie
por anticipado el recorrido elegido y procure planearlo de modo
que describa un círculo mas o menos regular para que su carrera
termine donde la ha iniciado.
Preste
especial atención a los perros mientras corre.
Si
ha elegido un lugar apartado para correr, piense que puede tener
una torcedura de pie o un esguince y encontrarse a unos cuantos
kilómetros o de toda ayuda.
Use
siempre el sentido común y especialmente en terreno montañoso.
Necesitará mas oxígeno corriendo cuesta arriba, de modo que
disminuya la velocidad. No sobrecargue unos pulmones y unos músculos
acostumbrados a superficies llanas.
En
este mundo existen ciudades y zonas que conservan durante todo
el año las condiciones ideales para correr, pero lo más seguro
es que ud. no viva en una de ellas. Las condiciones ideales para
practicar la carrera son los días sin viento y una temperatura
aproximada a los 10 *C.
El
frío no representa un problema serio, en especial si su salud
es relativamente buena. El efecto combinado del viento y el frío
constituye una verdadera amenaza ya que existe riesgo de
congelación si no protege de forma adecuada su cuerpo. No debe
olvidar que, al correr, su propio desplazamiento contra el
viento incrementa el factor viento-frío y con él el riesgo de
congelación. Asegúrese que todas las partes del cuerpo
normalmente descubiertas estén protegidas: cabeza, rostro,
orejas y manos. Las extremidades del cuerpo pies y manos son las
que primero sufren los síntomas de congelación. Cabe recordar
que para proporcionar a su cuerpo un aislamiento térmico
eficiente debe vestir varias prendas de ropa, una encima de
otra.
Cuando
corra en tiempo muy frío tome precauciones con el hielo de las
carreteras.
Cuando
llegue a casa cambie enseguida las ropas usadas por otras secas.
No
usar bolsas de nylon bajo la ropa para transpirar. Con esto no
bajará de peso solo aumentará las posibilidades de
deshidratación, su cuerpo sufre.
Es
muy importante que observemos estas precauciones, que, a la
larga, pueden evitar que suframos disgustos graves.
Cuando
el tiempo sea realmente caluroso, sea prudente.
El
Dr.Kenneth Cooper aconseja dejar de correr cuando el termómetro
alcanza los 36 *C. El Dr. Terence Kavanagh, cardiólogo, (y a
estos dos quien los conoce), no permite correr a sus pacientes
cuando la temperatura excede los 29 *C. Yo recomiendo recortar
el programa de ejercicios o bajar el ritmo de trote y beber agua
continuamente, no espere a tener sed.
Si
esta iniciando su programa o padece alguna afección cardiaca,
si le sobran kilos o a pasado de los cuarenta años, le
aconsejamos fijar el límite de temperatura entre los 26 y 29 ºC,
especialmente si la taza de humedad es alta. Cuando corre cúbrase
la cabeza para protegerse del sol.
Correr
en tiempo caluroso puede provocar un brusco descenso de la presión
arterial o, en el mejor de los casos, agotamiento. Si en el
curso de la carrera se deshidrata, empieza a sentir la cabeza
insegura y su pulso y respiración se aceleran, puede que se
halle muy cerca de su típico agotamiento provocado por el
calor. Deje de correr inmediatamente. Busque un lugar sombreado
e ingiera líquidos no alcohólicos (tibios, no fríos), y
descanse. Si los síntomas persisten, llame al médico.
Correr
en tiempo caluroso entorpece también la circulación de la
sangre con el consiguiente perjuicio para el corazón. Por
supuesto, usted suda mas, lo cual quiere decir que su organismo
pierde mas agua de lo normal. Para compensar la pérdida beba un
baso lleno de agua antes de empezar a correr y uno cada quince o
veinte minutos a lo largo de la carrera. Si su estomago esta vacío
omita la sal ya que podría ocasionarle retortijones. Si viste
una remera ligera y transpirable creará una cámara de aire
sobre su cuerpo, lo cual reducirá su temperatura y le ayudara a
soportar el calor.
Un
detalle importante que debe recordar es que su cuerpo tarda un
par de semanas en adaptarse al calor. Tómelo, pues, con calma y
espere a que sea él el que le diga cuándo está dispuesto a
correr.
Correr
con vientos fuertes supone un incremento del 6% en el gasto de
oxígeno. Por consiguiente, si se enfrenta ud. con una fuerte
brisa, reduzca la velocidad; obtendrá los mismos beneficios que
corriendo más rápido. Siempre que corra en días ventosos,
inicie el ejercicio de cara al viento; al final, cuando esté
mas cansado, tendrá el viento a sus espaldas y le ayudará.
La
lluvia no constituye un obstáculo, a menos que tema ud.
empaparse, pero, en cualquier caso necesitará protección.
Vista ropa impermeable y las prendas necesarias para mantener el
calor del cuerpo.
La
altura es otra fuente de problemas. A partir de los 1500 m por
encima del nivel del mar la sangre absorbe y transporta el oxígeno
con mayor lentitud a través del cuerpo. Esto significa que el
corazón a de trabajar más. Emplee entre 4 y 5 semanas para
adaptarse a la altura y ajuste su programa a las nuevas
condiciones. Muchos corredores aconsejan reducir el programa en
un 50 al principio. Y si aún así le falta a ud. el aire, redúzcalo
todavía más.
Correr
en pista es la mejor solución, pero tiene sus inconvenientes.
Cierto que en una pista no hay baches, pozos, coches ni peatones
que nos fastidien, pero correr continuamente describiendo círculos,
viendo el mismo panorama alrededor, puede resultar más que
aburrido a los pocos minutos. La mente tiende a entorpecerse y
es fácil desanimarse. Sabemos por experiencia que la gente que
corre solo en pista es la que con más frecuencia renuncia a
practicar este deporte.
Aconsejo
cambiar el sentido de la marcha a días alternos.
Al
cambiar el sentido de la marcha cada día, cambia también el
sentido de las pendientes en las curvas. Asimismo resulta práctico
llevar consigo un cuenta vueltas
Ahora
que está listo para correr, recuerde; no empiece sin antes
haber trazado un programa regular de entrenamiento. Encontrará
este programa en el próximo boletín, planteado de manera que
sea útil para corredores de todas las edades y condiciones físicas.
Y
si nos consulta en FCmáx. le acercaremos un programa de acuerdo
a sus condiciones físicas, edad y experiencia atlética.
Consúltenos,
estamos para servir a todo el atletismo mundial, que digo ¡¡del
universo!!!!!!!!!.
Hace
sólo unos pocos años, al pensar en los corredores asociábamos
a estos con los estadios y pistas ovales, un grupo de personas
delgadas, de piernas largas, con un número en el pecho,
sacudiendo desmañadamente los músculos antes de inclinarse en
sus respectivos puntos de partida. Si por casualidad veíamos a
alguien correr por las calles de nuestro vecindario, creíamos
que se trataba de un ladrón o de un miembro de un grupo
deportivo. Si parecía demasiado inocente para ser un ladrón y
muy viejo para estar en la escuela, seguro que pensábamos
"este esta loco".
Pero
en la actualidad aceptamos sin extrañarnos la presencia de
docenas de personas corriendo por el vecindario, nos correremos,
los dejaremos pasar, pero no pensaremos más en ello a excepción,
quizá, de un cierto sentimiento de envidia que nos hará decir
para nuestro adentro: "ellos corriendo enérgicamente y yo
dejándome llevar por la inercia". Si el número de
personas que vencen esta inercia sigue aumentando como hasta
ahora, puede que dentro de muy poco tiempo aquel sentimiento de
envidia se convierta en otro que nos haga pensar: "debo
estar perdiéndome algo formidable".
Antes
de que se dieran a conocer las experiencias de Cooper, Fixx y
otros como ellos, hubiera tenido Ud. que revolver cielo y tierra
para dar con unas directrices válidas con las que organizar un
programa de ejercicios viable.
En
la actualidad el corredor principiante se enfrenta al problema
de tener que elegir entre buen número de programas, ya que éstos
varían considerablemente. Unos pueden ser más rígidos y
meticulosos, otros reunir características del todo opuestas y
otros que son solo parte de programas de educación física muy
complejos y que en definitiva, incluyen gran número de
disciplinas.
Ya
es bastante difícil tomar la decisión de dejar atrás una vida
completamente sedentaria. Pero una vez tomada la decisión y con
un programa ante los ojos, se encuentra uno con exigencias tan
formidables como la de correr tres kilómetros sin parar cuando
no ha practicado ejercicio alguno en diez años.
En
este programa el esfuerzo exigido será progresivo. La finalidad
principal de este programa es tonificar la estructura muscular
del cuerpo y aumentar su resistencia física y agilidad, y los
orientados a mejorar el funcionamiento del sistema
cardiovascular y respiratorio. Se llegó a la conclusión de que
el mejor ejercicio es aquel que contribuye al acondicionamiento
de corazón y pulmones, conclusión que coincide con la de la
Asociación Americana del Corazón, el Colegio Americano de
Medicina Deportiva y otras entidades importantes.
Créditos:
Texto copyright © 2002 por José R.
García - Sitio FCmax
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